Los empleados de la firma que cerró la planta y echó a 600 personas resisten la represión. Una multitud acompaña la lucha de los obreros en las puertas de la firma.

Los trabajadores y trabajadoras de PepsiCo denunciaron que la gobernadora María Eugenia Vidal ordenó la represión y desalojo de los empleados de la firma, que resisten desde hace días el cierre de la planta de Vicente Lopez y reclaman por la reincorporación de los 600 empleados despedidos.

La policía avanzó hacia el lugar, hubo empujones y gases contra los trabajadores. Ahora, efectivos policiales están dentro de la planta. “nosotros dejamos la vida en esta fábrica y ahora dejamos la vida en la calle porque nos están reprimiendo. hacemos responsables al gobierno nacional y a la gobernadora, acá nadie vino a mediar, no vino nadie a negociar, no nos mostraron los papeles que tenian”, contó una de las trabajadoras en diálogo con C5N.

Cientos de efectivos de Gendarmería se encuentran rodeando la manzana donde se ubica la planta, donde los trabajadores siguen con la toma y afirman que no van a dejar sus lugares de trabajo.

Afuera, vecinos, estudiantes, obreras y obreros de la alimentación y de otros gremios, así como militantes de izquierda y organismos de derechos humanos se congregaron desde las primeras horas de hoy en las inmediaciones del ingreso a la planta, donde le dan su apoyo a los luchadores.

La amenaza de desalojo lleva varios días, luego de que la jueza Rodríguez Mentasty (acusada desde la oposición a Cambiemos de tener lazos con el intendente Gustavo Posse) se negara a dar garantías de que no habrá desalojo, y frente a movimientos policiales en las inmediaciones de la planta.

La situación se registra, además, en un contexto en el que la empresa multinacional con sedes en Argentina está denunciada penalmente en los juzgados de San Isidro -a cargo de la jueza Arroyo Salgado- por imponerle a los trabajadores un lock out ofensivo para obligarlos a retiros voluntarios.