El Servicio Paz y Justicia, (SERPAJ), que preside Adolfo Pérez Esquivel y la Asociación Pensamiento Penal, manifiestan su preocupación ante los límites al ingreso de voluntarios coordinados por la Red Corrientes de DDHH, al Penal No. 1 de la ciudad de Corrientes.

 
Desde una década los voluntarios ingresaban para desarrollar talleres de artesanías, estudios varios, apoyo escolar, formación en derechos, etc., en el marco de un Programa de Educación no Formal.
Pero ultimamente se han prohibido los ingresos lo cual priva a los internos de múltiples actividades y del derecho a la educación tal lo establece la Ley Nacional de Educación, en su apartado para las personas privadas de libertad.

 

Por Serpaj se suma al reclamo de la ReDDHH, de las instituciones y personas solidarias que trabajan en dicho Programa, para que se permita el ingreso de los talleristas y la continuidad de las tareas.

 

De esa manera adhiere a la presentación realizada ante la Jueza de Ejecución de Condena, Dra. Teresa Zacarías, para que se revierta la rrstricción En tanto la Asociación Pensamiento Penal manifiesta su profunda preocupación frente a los obstáculos que viene sufriendo el colectivo solidario “Yaha Porá” para llevar adelante talleres en las unidades penales de Corrientes.

 

Dicen que esto implica una vulneración de los derechos fundamentales de los privados de libertad y, particularmente, un agravamiento de las condiciones de detención, en tanto el fin último de la prisión debería ser la reeducación y la reinserción social.

 

“Las actividades de Yaha Porá constituyen un aspecto central en la construcción del concepto de pacificación social”, señalan, La acción sociocultural en un centro penitenciario -explican- se ejerce hacia el interior, (sanear el ambiente, ayudar a curarse al interno, motivarle a comenzar una vida nueva) y hacia el exterior, al crear lazos de comunicación con las instituciones sociales.