El Observatorio de la Deuda Social de la UCA incorporó métodos más profundos para evaluar a los pobres. El estudio llamó la atención de la Administración Nacional y se redefine la política social a futuro.

La divulgación de los recientes datos del aumento de niños ante un nivel alarmante de inseguridad alimentaria encendieron la alarma del Gobierno por doble partida: no sólo se puso en jaque la política social de Mauricio Macri para encarar la pobreza sino también los modelos de medición de la población de bajos recursos que utiliza el INDEC y que luego se proyecta en los programas asistenciales el Ministerio de Desarrollo Social.

El Observatorio de la Duda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) acaba de emitir el documento “Hacia una erradicación de la pobreza” donde reflejó preocupantes datos de aumento de la inseguridad alientaria, ausencia de cobertura de salud, faltantes en los servicios básicos, elevados índices de hacinamiento y déficit en los recursos educativos que alertaron el mapa de política social del gobierno.

Sin embargo, la novedad de este informe radicó no sólo en los números estadísticos sino en la metodología utilizada por la UCA a la hora de recabar estos datos. Según el detallado informe del Observatorio de la Deuda Social que se acaba de publicar, la UCA inauguró toda una innovación en materia de política social: instrumentó la medición de la pobreza no sólo por medio del método multidimensional que usa el INDEC basado en los niveles de ingreso o Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) de una población sino que sumó la metodología Coneval y Oxford para definir niveles de pobreza. Estas dos metodologías de medición incorporan una lista de dimensiones e indicadores más que el Gobierno hoy no toma en cuenta al momento de medir la pobreza como ser: la seguridad alimentaria, la cobertura de salud, los servicios básicos, la vivienda digna, los recursos educativos, la afiliación al sistema de seguridad social y la comunicación e información recibida por una persona o grupo familiar.